Creado en: enero 31, 2021 a las 09:00 am.

Pupila martiana

Foto: Luis Eduardo Domínguez

La transmisión, este jueves 28 de enero, del programa televisivo La pupila asombrada, trajo varias sorpresas, muy gratas y necesarias. Desde mi perspectiva musical, la idea de invitar a un artista como Amaury Pérez Vidal aportó una nobleza singularísima, además, ofreció un recorrido poco abordado sobre la génesis de un disco de 1978, gestado por Haydée Santamaría y protagonizado por el propio artista.

El fonograma, según ha dicho el cantautor, vino a conformar una serie de acercamientos a Martí que tuvieron su origen en Casa de las Américas y que unió a los jóvenes trovadores que musicalizaron textos del Apóstol, cuando casi ninguno rebasaba los 25 años de edad. Pero lo sugerente, a modo de historia testimonial de Amaury, es la poco narrada –y tal vez inédita para muchos– anécdota de su atribulada decisión de abandonar el proyecto.

El artista confiesa que, casi a punto de hacerlo, un encuentro con el poeta Roberto Fernández Retamar cambiaría toda su visión sobre Martí. De esa manera, y a sugerencia de Retamar, Amaury se adentraría con mayor profundidad en la poesía de amor escrita por el Maestro, lo que se tradujo en un disco referencial titulado Poemas de José Martí cantados por Amaury Pérez.

Aquel acercamiento musical aparecido el 28 de enero de 1978, contaría con música de Pérez Vidal y Mike Porcel, también incluiría a figuras como Pablo Menéndez, Ignacio Berroa, Orlando «Cachaíto» López, Pura Ortíz, Luis Barrera y otros músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigidos por Armando Guerra. Sin duda, se trata de una unión musical muy interesante, considerada un clásico dentro de la discografía personal de Amaury y como resultado colectivo y gremial de la Egrem.

Ese disco tuvo una inusitada revisita el pasado año, a partir de una idea de Peti González, esposa del cantautor, quien, ante los lamentables sucesos de afrentas a bustos de Martí, convocara a un proyecto que involucró aquel viaje martiano de 1978, matizado con nuevas interpretaciones.

Con la receptividad de Mario Escalona y Élsida González, comienza la travesía que integran esta vez Ivette Cepeda, Annie Garcés, Luna Manzanares, Raúl Torres, Leonardo García, Eduardo Sosa, Adrián Berazaín, Daniel Torres Corona y muchos más, con producción musical de Juan Manuel Ceruto.

Así ve la luz el álbum Martí en Amaury: edición conmemorativa 1978-2020, donde cada canción original adquiere una nueva mirada musical acorde a este tiempo, y nos convoca a la admiración de un Martí perenne, único, vital. Muy gratificante resulta la versatilidad y entrega de cada invitado, así como la actualidad de los temas, pareciendo compuestos en días recientes, además del regalo sonoro en edición remasterizada del disco de 1978.

Por último, vale ponderar el arrojo –donde La pupila asombrada tiene un protagonismo indiscutible– de llevar al universo audiovisual algunas versiones del disco, que tanta falta hace hoy.

(Tomado de Granma)

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