Creado en: octubre 19, 2022 a las 08:46 am.

Tres textos de Guillén en el Sábado del Libro

Ediciones Sensemayá resultó ser la protagonista de la más reciente edición del Sábado del Libro en su espacio habitual, la Calle de Madera, al celebrar los 50 años de las primeras publicaciones de dos libros emblemáticos en la producción poética de Nicolás Guillén: La rueda dentada y El diario que a diario. Junto a ellos, también se presentó la compilación titulada Epigramas y otras provocaciones, todo un reflejo de una fina, picaresca y punzante pluma.

La Dra. Denia Gargía Ronda, hasta hace unos días directora de dicho sello editorial, junto a la Lic. Cecilia Garcés Expósito, egresada de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, fueron las presentadoras de los tres títulos y facilitaron un mayor acercamiento interpretativo de quien se considera nuestro Poeta Nacional. En el caso de Cecilia Garcés su presentación trató sobre La rueda dentada y para ello tomó como punto de partida uno de sus poemas más conocidos, “Digo que yo no soy un hombre puro”, que a su vez pertenece a dicho volumen. En ese sentido argumentó que é mismo es un libro “donde lo contaminante no es excluible”, pues critica “problemas existentes en su contexto”, sus poemas “están llenos de una conciencia traumada que a su vez se reconcilia con el color de su piel”, con una trama que aborda, entre otros temas, la sexualidad, la muerte, las penas que azotan al Caribe, mencionando personajes históricos, aves, animales y otros elementos del entorno cubano y caribeño, de ahí que, según su punto de vista, en lo formal “mezcla el verso libre con sonoridades de la cultura popular y el humor” a partir de una idea de racionalidad abarcadora. Por su parte Denia García Ronda en su presentación de El diario que a diario explicó que este título tuvo como punto de partida La rueda… y toma como referencia un conjunto de clasificados comerciales alusivos al tema de la esclavitud, donde se nos presenta, según sus palabras: “Un recorrido por la Historia de Cuba a partir de la comunicación al juzgar y descaracterizar los hechos desde un enfoque hegemónico”, a partir de que en ambos casos “la alusión exige para la recepción y decodificación de lo expuesto un lector capaz de de entender el sentido del mensaje del autor”, donde el resultado  es un repaso crítico por la historia “desde el humor y la serenidad, sin cambiar su visión de empatía con los sectores populares”, a lo que se agrega como aportes para el disfrute del volumen el hecho de que muchos de sus textos “precisan de una apreciación visual desde el punto de vista de sus presentación mediante los elementos visuales (viñetas y composición tipográfica)” en que los mismos se presentan.

Acerca de Epigramas y otras provocaciones, las presentadoras expresaron que se trata de un libro breve que reúne un conjunto de versos publicados en otros títulos de la bibliografía de Nicolás Guillén, que reúnen desde el punto de vista formal las características de esta forma de composición poética: Breves referencias a un tema determinado, punzantes y mordaces en su referencia temática y donde los protagonistas suelen ser personajes históricos, elementos de la naturaleza, o el planteamiento de situaciones que si bien poseen un enfoque muy cercano al humor, tienen también un trasfondo que de una forma u otra motiva la reflexión del lector sobre el tema tratado. De hecho, según lo expresado por Denia García Ronda en su intervención acerca de Epigramas…, si bien esta compilación resulta breve en extensión, requirió de un trabajo selectivo riguroso para su concreción, pues se trataba de mostrar el dominio que Guillén tenía de esta forma de expresión, que además solía utilizar a menudo para expresar su criterio sobre asuntos considerados difíciles y polémicos, sin llegar a que la misma diera como resultado una muestra e interpretación contraproducente en la obra del homenajeado.

La presentación de estos tres libros sobre la obra de Nicolás Guillén resultó otro momento de acierto para el espacio Sábado del Libro e incluso contó esta vez con un singular toque de familia – Cecilia Garcés es nieta de Denia García Ronda- y según lo expresado al final del encuentro, forma parte del conjunto de actividades organizadas por el Instituto Cubano del Libro como parte de las celebraciones por el Día de la Cultura Nacional, de ahí que sin dudas lo sucedido en este SL se pueda resumir con una sola palabra que se expresa por sí misma: Enhorabuena.  

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