Creado en: febrero 12, 2024 a las 03:44 pm.

Jornada literaria Guillermo Vidal, floración y confluencia

Por Yelaine Martínez Herrera

Volver tras los pasos del Guille, como conocían a Guillermo Vidal, siempre es un deleite para los amantes de las letras. Por eso, la jornada literaria con su nombre, acaecida en Las Tunas entre los días 8 y 10 de febrero, devino momento idóneo para recordar al autor de Matarile y acercarse a lo mejor de la escritura en esta provincia oriental.

La cita, en su cuarta edición, propició la confluencia de literatos consagrados y jóvenes promesas. El Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) acogió diferentes iniciativas, donde destacaron los paneles teóricos, unos circunscritos al significado del quehacer de quien revolucionó la narrativa cubana del siglo XX y otros en torno a tópicos como la relación entre la narrativa y la sociedad, o herramientas para escribir mejor una novela.

La última jornada distinguió por la entrega del premio del certamen de narrativa Guillermo Vidal, con más de tres lustros de existencia, que ganó en esta oportunidad el habanero Lázaro Alfonso Díaz Cala.

El jurado, integrado por Eugenio Marrón, Nelton Pérez y Aida Bahr, concedió el premio por unanimidad, entre otras razones “por proponer una exploración de la naturaleza humana por medio de un juego literario”.

Para el laureado, quien siempre ha visto al premio Guillermo Vidal como uno de los concursos más importantes del país, fue todo un orgullo. “He leído algunos de los libros ganadores, y estar en esa lista es una enorme complacencia. Conozco, además, la obra de Vidal y siempre recuerdo con mucho agrado: Las alcobas profundas y Las manzanas del paraíso. Para mí es una de las figuras cimeras de la narrativa cubana, renovador del estilo de contar, su prosa nos envuelve y cuando comenzamos su lectura, cuesta dejar el libro sin haberlo terminado. Sin dudas, sentí una enorme felicidad al saber la noticia del premio”.

La Jornada de Narrativa fue valorada de sustanciosa por Odalys Leyva, al frente de la Filial de Escritores de la Uneac, en el territorio. “No solo los escritores experimentados, también los jóvenes aportaron desde el pensamiento. Se vislumbró una defensa del legado literario que caracteriza a la provincia”.

Así, de la mano de virtuosos de la literatura como Argel Fernández, Raúl Leyva, Alejandro Rama, Carlos Tamayo, Lucy Maestre, Marina Lourdes Jacobo y Herbert Toranzo, los presentes en los espacios teóricos consolidaron saberes que honran el quehacer literario de estos predios.

Relevante devino la intención, a sugerencia de Carlos Tamayo, de que exista un biógrafo de Guillermo Vidal, labor que otrora inició Vivian Tornet y que pretende rescatar Maike Machado, director del Centro Provincial del Libro y la Literatura, con el apoyo de varias personas que poseen investigaciones y otros documentos.

La lectura de textos fue otro de los aderezos del evento y, por ello, hasta el Patio del Bonsái, en la sede de la vanguardia artística, llegaron escritores y artistas diversos para compartir parte de sus creaciones. También se realizaron presentaciones de libros como Los hijos del Insomnio y El diablo está en los detalles, de Yeinier Aguilera y Lionesky Buquet, respectivamente, publicados por la editorial Sanlope, el sello local.

Otra singularidad de la jornada fue que se incluyó dentro de su programa la Asamblea de la Filial de Escritores del Comité Provincial de la Uneac, previo al X Congreso de la organización. Entre las temáticas debatidas figuraron, por ejemplo, la necesidad de dar cumplimiento a lo legislado a nivel de país en cuanto a la protección del derecho de autor y la importancia de la unidad entre las diferentes instituciones del sector para lograr cada vez más resultados, así como seguir fortaleciendo el acompañamiento a los afiliados, en especial a los vulnerables, labor que ha caracterizado el trabajo de la institución.

Digno destacar que en los espacios no solo se involucraron miembros de la vanguardia artística, sino integrantes de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y otros inspiradores. En la agenda figuraron, además, actividades tituladas como textos de Vidal, gracias al ingenio de Carlos Esquivel, escritor determinante en el nacimiento de la jornada. “El Guille es una figura insuperable. Nos dejó una obra marcada por esa frondosa búsqueda de la verdad, nos enseñó cómo la literatura puede romper todas las fronteras posibles”, dijo el padre de Los epigramas malditos.

Por su parte, el intelectual Carlos Tamayo, quien estuvo a cargo de las palabras de apertura expresó: “Guillermo Vidal se preparó para su obra. Leyó mucho, estudió mucho. Innovó, cambió maneras de hacer diálogos, trabajó los puntos de vista… Hay un antes y un después de su creación para la literatura cubana”.

Solángel Uña, viuda de Guillermo, también acompañó el programa y hasta leyó un texto de su autoría que honra el estilo de su inolvidable amor. Ella, en diálogo con la prensa, expresó: “Cada vez que vengo a esta jornada resulta hermoso, noto el esfuerzo por recordar a Vidal, quien fue un escritor muy sacrificado, que nunca quiso abandonar su ciudad y, desde aquí, trascendió.

Una de mis obsesiones, cuando él muere, es que no se olvidara. Estoy satisfecha por el evento, es una manera de honrarlo. Vidal era querido por todos, impactaba en quienes lo conocían, era un hombre excepcional… Merece ser recordado”.

De forma general, destaca la voluntad de ampliar la participación en próximas ediciones de autores de diferentes provincias, para que permanezca la jornada devenida fiesta de las letras en el Balcón del Oriente.

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