Creado en: agosto 27, 2021 a las 08:02 am.

«Mi mundo huele a diluentes y pinturas»

Por Haymé Santoya Rodríguez

Su vocación siempre ha sido el arte, y la inspiración le llega de manos de esas musas… diosas castálidas de sus lienzos níveos, impolutos, que alcanzan la vida con esos detalles precisos. Detalles que cohesionan la solidez de un discurso incisivo y genérico.

Y es que la obra plástica de Teresa Guadalupe Palacios, es justamente eso: percepciones sensoriales en sincronía con una naturaleza conceptual muy sugestiva. Graduada en el 2006 de la Academia de Artes Plásticas Oswaldo Guayasamín, en la especialidad de grabado, Lupe no abandona su tradición representacional, la figura femenina es la constante protagonista del discurso artístico. Parece como si evocara en cada creación suya una metáfora de pensamiento, porque cada personaje es un mundo alegórico, enigmático, introspectivo, subrepticio.

Una mirada contemplativa pudiera encontrarse con la timidez de impávidas beldades; pero una mirada analítica encuentra en sus féminas un acento de desconcierto que devela esencias intensamente cavilativas.

Es posible advertir en sus lienzos y grabados, esos rostros cabizbajos de perfiles ladeados. Desasosiego, languidez, frustraciones, eclipsados en una incierta serenidad, imperceptible a la fugacidad de un vistazo. Siluetas desnudas y pupilas confusas cuestionan al espectador, y solventamos la incógnita desde una meditación intimista, quizás anecdótica, porque hay mucho de nosotros en estas venus, y hay mucho de ellas en nuestra rutinaria existencia.

Sin abandonarse a esteticismos hedonistas, Guadalupe Palacios, le imprime a su poética personal la profusión de líneas y detalles que enriquecen visualmente su obra, espejo y reflejo de una compleja realidad intrínseca.

Sus musas la acompañan en cada proceso creativo, y fiel a ellas, hace de la mujer un elucidario. Son ellas las que construyen el mundo onírico e imaginario de esta joven artista bayamesa, son murallas, son bálsamos, son acertijos, son… musas perfectas.

Tu inclinación al arte viene por el lado del grabado ¿qué caminos te llevaron a seguir esta técnica, y por qué escoges la calcografía dentro de las variantes?

Mi inclinación a la plástica comienza desde muy niña como casi todos por el dibujo. La técnica de grabado que uso -calcografia- tiene como base muy sólida el dibujo, entonces me es muy cómoda y por eso la continúo desarrollando.

Tus figuras femeninas funcionan simbólicamente para reflejar vulnerabilidad, delicadeza, fortaleza, angustias ¿hay algún propósito de autodescubrimiento? ¿qué hay de ti en ellas?

La figura femenina… ¿por qué la figura femenina? no sé… quizás porque soy mujer… realmente me gustaría también poder responder esa pregunta un día.

¿Hay de mí en ellas? quizás… a veces sí, a veces no tanto… supongo que en general hay todo de mí en lo que hago.

¿Cómo construyes conceptualmente tus musas, abocetas en tu mente lo que harás en el papel o apelas más bien a la espontaneidad?

Algunas cosas simplemente surgen, traspasan la barrera incluso de lo correcto, y se imponen. Otras hay que conformarlas, crearlas…

Siempre tenemos modelos, paradigmas… ¿de qué artista o estilo has tomado influencia, de quién te nutres ahora y qué consideras que ha sido elemental en tu formación?

Alphonse Mucha, Cosme Proenza, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, John Currin, Gustav Klimt, Fidelio Ponce de León, Bouguereau, Dino Valls… son muchos…

De los estilos: Manierismo, Renacimiento, Art Nouveau…

Elemental: todo, la vida, la naturaleza, el intercambio…

Con el tiempo algunos más fuertes que otros, pero en general, siempre conmigo, sus influencias.

En una entrevista señalas que el grabado es la plataforma inicial a tu obra, es como una especie de antesala o preámbulo a futuros cambios ¿incursionarías en otro estilo, otra técnica, otro discurso?

Hoy no estoy segura de qué es exactamente el grabado para mí, creo que es muy pronto para ponerle un nombre, por el momento sigo haciendo grabado, también estoy pintando y quiero dibujar.

El futuro es un lugar muy incierto. Dejé de pensar en el futuro. Agradezco poder dibujar todos los días, poder dedicarme, hasta el momento, completamente a la plástica, mirar alrededor y ver colores, y que mi mundo huela a diluentes y pinturas.

Metas, sueños… muchos, como todos. Poder hacer es lo que deseo más fuerte, ya es la meta, entonces espero ser capaz únicamente de conservarlo.

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