Creado en: diciembre 2, 2022 a las 09:44 am.

Para ser locutor hay que ser buena persona

Celebrar a los locutores cubanos es una tradición con la que amanece cada diciembre y esa suerte de festejo hace que la voz se escuche más nítida, con más brillo, más hermosa. Un reconocimiento enorme llega del otro lado del receptor para quienes no escatiman horarios, no abandonan la superación personal, no pueden darse el lujo de acomodarse en el decir porque son el ejemplo y el espejo donde se miran muchos.

Lo sabe bien la emisora provincial Radio Artemisa. Le ha tasado el justo valor a esta profesión y quizás por eso conversar con Idania Betancourt Hernández, voz identificativa de la planta y presidenta de la Cátedra de Locución en la provincia, nos ayuda a entenderla.

Ser locutora me ha hecho la persona más feliz del mundo. Me cambia la vida todos los días porque dejo mis problemas fuera de la cabina. Cuando veo un micrófono me olvido de todo y me concentro en hacer sentir bien a los demás. Eso me hace muy feliz. Creo que el papel del locutor en cualquier medio es esencial, porque esos comunicadores, ya sea solo con la voz o con la telegenia, son quienes le dan vida al resto de las especialidades de la realización audiovisual.

Es preciso formar a profesionales que dominen la técnica de locución. En tiempos de intrusismo profesional y de urgencias comunicativas no puede dejarse esa tarea en manos inexpertas. Quienes le ponen voz e imagen a la vida, quienes la cuentan en el tono adecuado, en el ritmo correcto, con la perfecta colocación de las palabras, la dicción  rigurosa y la gracia natural de quien la vive, tienen una responsabilidad y lo saben. Esa relación entre el contenido y la forma de lo que se dice consigue la efectividad de los mensajes.

En Radio Artemisa se forma otra oleada de locutores. Un nuevo diplomado coloca frente a los micrófonos a jóvenes interesados en esta profesión y ellos tienen muy claro, a pesar del poco tiempo hasta la fecha en el aula, lo que el ejercicio de la locución significa en sus vidas.

Osvaldo Garlobo habla del salto hacia un sueño de hacer arte mientras Danay Elena Grau valora «la posibilidad de comunicar y transmitir amor a todos los seres humanos». Para Ailin Graveran se trata de un reto a superar cada día y para Gladys Crespo el curso la dota de «las herramientas para transmitir mediante la palabra».

Cada uno de los 22 estudiantes tiene su percepción y sus expectativas. Para la actriz Zenia Galá hacerse locutora complementa su gran pasión que es el teatro y la pedagoga Zunilda Dorta piensa en la necesidad del público o la audiencia de «sentirse acompañados donde estén y de crecer culturalmente».

Por eso Radio Artemisa festeja por todo lo alto este día de homenajes. La nueva oleada de locutores fertilizará no solo la parrilla de programación de la radio provincial. Será también cantera para las emisoras Mariel y Ariguanabo y para el telecentro Artemisa Visión. En sus declaraciones, Isnaíl Albiza Borrego considera que «la principal responsabilidad de los que hacen radio y viven para la radio es conseguir esa empatía con la audiencia, esa sinergia con nuestros públicos meta. Eso no puede conseguirse sin excelencia en la locución y Radio Artemisa ha contado siempre con profesionales de excelentísimo nivel. A eso no se puede renunciar y no lo haremos».

Profesores que cuentan con el reconocimiento nacional como Idania Martínez Grandales y otros destacados profesionales de la palabra y los medios en Artemisa como Armando Álvarez, Ofelia Robainas, Olga Lidia Noa, Hamlet Eckelson y Danielis Carmenate conforman el claustro. Esta última reconoce que el

locutor traduce todo el proceso creativo y se encarga de que las expectativas de muchos se conviertan en realidad, aunque no todo dependa de él. Es el que facilita ofrecer buena compañía y eso no solo tiene que ver con la voz o la dicción. También tiene que ver con la naturalidad, el carisma y ser buena persona. Esta profesión te ayuda a hacer felices a las personas, a transformar conductas y manera de pensar, a orientar, a acompañar a la gente con buen gusto y fomentar ese buen gusto. De alguna manera te ayuda a hacer del mundo un lugar mejor.

El micrófono abraza y a la cámara le salen manos de luz para aplaudir al locutor, al hombre y la mujer que nos acercan la verdad, que se hacen parte de la familia y llegan al hogar sin necesidad de invitación. Radio Artemisa les hace el mejor homenaje con este nuevo grupo en formación. Les toca a ellos ser consecuentes con el conocimiento y la responsabilidad que se les pone en las manos. Les corresponde el cuidado de nuestro idioma, la elegancia en el gesto y la pasión del que conoce cuánto valen las palabras.

Les tocará la convocatoria a marchar en el respaldo de credos e ideales, ofrecer la noticia esperada de una victoria o de una partida dolorosa para muchos, presentar o entrevistar a lo valioso, declamar a los bienaventurados. Les tocará llegar con el mensaje, la nota informativa, la clara narración.

Ardua tarea ser la imagen de un país, ponerle voz a una nación que crece. Escuela de comunicadores este caimán que tanto grande ha puesto frente al pueblo para contar orgullos. Se encienden las luces en el estudio, las cámaras. La voz de acción convoca a un nuevo aplauso. Nos queda mucho por decir y una palabra sube al podio para los profesionales de la palabra misma, dicha con tono, ritmo y énfasis exactos para erigirse superior y que se escuche en toda Cuba: Gracias.

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