Leer es un placer (I)
Cuando ponemos a un niño frente al librero para que elija lo que quiere leer, está recibiendo la primera lección de democracia, está ejerciendo la libertad de elegir su disfrute, de elegir la aventura en la que se va a sumergir, está eligiendo a su interlocutor que es el autor y a la vez se encamina hacia los otros libros que alimentaron a ese escritor.