Creado en: noviembre 26, 2022 a las 12:32 pm.

El Siglo de las luces desde Casa de las Américas en su 60 aniversario

Por Dino A. Allende González

La Casa de las Américas tuvo el privilegio de celebrar el cumpleaños sesenta de la novela El siglo de las luces de Alejo Carpentier, con un panel titulado El siglo de las luces, novela latinoamericana y caribeña,  integrado por Jorge Fornet, director del Centro de Investigaciones Literarias de la Casa; Rafael Rodríguez Bernal, vicepresidente de la Fundación Alejo Carpentier y Zuleica Romay, directora del Programa de Estudios sobre Afroamérica de dicha institución, quienes destacaron la relevancia de esta obra carpenteriana, así como su discurso descolonizador.

La intervención de Jorge Fornet inició el diálogo a partir de referencias al Congreso realizado en noviembre de 2004 por el centenario de este escritor y que tuvo como sede a la Casa de las Américas y que calificó de universal por haber acogido, literalmente, estudios sobre Carpentier llegadas desde todo el mundo.

Asimismo, recordó los importantes vínculos mantenidos con la institución desde su fundación en 1959, como redactor de las bases del Premio Literario Casa, jurado del propio certamen en múltiples ocasiones durante la década del 60, colaborador asiduo de la revista Casa y autor del catálogo de su Fondo Editorial., lo que, según su punto de vista, le permite ser considerado como “uno de los hacedores de la Casa de las Américas”. A su vez, comentó con los presentes sobre un conjunto de ejemplos y anécdotas relacionadas con la relación entre Alejo y los directivos de la institución que avalan esta afirmación.

Por su parte, Rafael Rodríguez Bernal se refirió a las diferentes actividades realizadas por la Fundación Alejo Carpentier relativas a los 60 años de la edición príncipe de El siglo de las luces y la coincidencia de que el agasajo de la Casa coincida justo con el día de publicación de esta. Acerca de la más reciente edición de la novela, comentó que se trata de un trabajo que se propuso corregir las erratas, omisiones, mutilaciones, errores ortográficos y tipográficos acumulados a lo largo de las ediciones previas; tarea de por sí azarosa, pues según su punto de vista, estamos ante una de las más importantes novelas del siglo XX, precisamente por los múltiples estudios, traducciones a disímiles idiomas y ediciones que de una u otra forma potencian la visión filosófica y valores literarios de una pieza que inició la trayectoria del llamado Boom latinoamericano.

Es por eso que en el trabajo editorial de la edición por el 60 aniversario, amén del desempeño propiamente editorial, el lector puede hallar múltiples referencias en las notas a pie de página sobre hechos y personajes que aparecen a lo largo de sus páginas, que a su vez le facilitan entender el contexto histórico y social en que transcurre la trama de la novela.

La tercera de los ponentes, Zuleica Romay, dialogó sobre “las otras lecturas de la novela”, entendidas desde cómo esta ha sido vista por numerosos críticos y editores, miradas que evidencian una preeminencia en su acercamiento a la Revolución Francesa desde El Caribe, cuando en realidad la novela también refleja como paralelo a esta impronta las luchas emancipadoras frente a los discursos y actuación dominantes.

A su vez manifestó que El siglo… constituye una suerte de ejercicio que subvierte la narración histórica tradicional de los hechos relativos a dichos sucesos para mostrar los límites de este proceso de cambio social y que a fin de cuentas le propone a los lectores un producto literario de carácter anticolonial a partir de una literalización de la información de las fuentes y personajes de esta.

En ese sentido tomó como uno de los principales ejemplos al personaje de Esteban, subordinado a la voluntad de Víctor Hughes, el que a su vez representa las diferentes etapas de ascenso y deterioro del proyecto social propuesto por la Revolución Francesa; el hecho de que gran parte de los cuestionamientos a ese orden establecido provengan de personajes blancos subordinados a una autoridad que presuntamente los representa.

También consideró que en la novela Carpentier se propuso mostrar al lector al Caribe como parte integrador de la novela, sus prácticas culturales, el hecho de que según su criterio “el origen de todo lo que aparece en esta novela no fue la Revolución Francesa, sino la Haitiana”; Así como también la reacción de sus habitantes (representados sobre todo por Sofía, Esteban y Carlos) ante un mundo cambiante del que era imposible sustraerse a su influencia, cuyo cierre se da en Europa (España) con la inmolación de Sofía y Esteban, como parte de la reacción popular frente a la entrada de las tropas napoleónicas en Madrid el 2 de mayo de 1808.

De lo expuesto en el panel “El siglo de las luces, novela latinoamericana y caribeña”, resultaron evidentes no solo la validez de la propuesta presentada por Alejo Carpentier en esta novela, que sin dudas marcó un punto cumbre dentro de su obra, sino también la constancia y consecuencia de un intelectual de izquierdas que, de una u otra forma, puso una vez más en un plano de protagonismo el tema de la Revolución en la Historia, entendida esta como un proceso complejo y contradictorio, pero necesario en la construcción de una alternativa superior en la escala del género humano, donde una novela como El siglo de las luces constituye un ejemplo imprescindible para el entendimiento de su propuesta.

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