Creado en: mayo 23, 2022 a las 06:53 am.

El tren de la música cubana venció y convenció

Los Van Van, genuina vanguardia de la música popular bailable cubana de estos tiempos. Foto: Ariel Cecilio Lemus

Del domingo 1ro. al pasado sábado 21 de mayo, del Jacob Park de San Diego al Hard Rock Café de Orlando, de costa a costa, cada uno de los conciertos de Los Van Van y Havana D’ Primera en territorio estadounidense, contando además con el bien sonado espectáculo que preludió el periplo en el San Juan puertorriqueño, confirmó la pegada de la genuina vanguardia de la música popular bailable cubana de estos tiempos.

Audiencias fieles y nuevos adeptos repletaron los espacios. Los vasos comunicantes entre la agrupación liderada desde 2007 por el compositor, trompetista y cantante Alexander Abreu, y la icónica banda con la que Juan Formell, a partir de 1969, revolucionó el son, fluyeron raigales y convincentes ante públicos de varias generaciones y diversos orígenes que reconocen en el vecino país los signos vitales de una cultura resistente e indetenible.

En Florida, último tramo de la gira, como era de esperar, hubo intentos ridículos de torpedear la presentación pactada para el viernes 20 de mayo, en el Charles Dodge City Center, de la localidad de Pembroke Pines, perteneciente al condado de Broward, muy cerca de Miami.

El núcleo duro de la industria anticubana –el mismo que arropa a connotados terroristas y que dedica tiempo y recursos a torpedear los más mínimos indicios que puedan conducir a la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba– recogió firmas y convocó a una movilización para sabotear el concierto.

Basta echar una ojeada a las imágenes subidas a las redes para comprobar la enorme distancia entre el público que asistió al concierto y los que en una esquina del centro cultural se congregaron. Adentro, el público que colmó el recinto coreaba los temas de Havana D’ Primera y, con particular énfasis, los de Los Van Van. La temperatura del goce a más no poder, a medida que los clásicos vanvaneros llegaban en las voces de Robertón, Abdel, Mandy y Vanessa. Muchísimos latinos, y por supuesto, cubanos que residen en el sur del estado.

Afuera, apenas unas decenas de vociferantes odiadores. Raquítica respuesta a los llamados de la extrema derecha. Palabras soeces a granel, groseros desplantes esquinados por agentes policiales que por nada del mundo iban a permitir que un acto de cultura derivara en una manifestación de barbarie.

«Son más los que nos quieren que los que no nos quieren», posteó Vanessa al terminar el concierto. Antes, dirigiéndose a los promotores del bloqueo, una cubana comentó en una de las publicaciones anticubanas más agresivas: «Yo sí voy al concierto porque mi dinero es mío y me encanta Van Van de siempre, y no me importan ninguna de sus razones (las de los boicoteadores); yo las respeto pero como a mí me gustan, voy y estaré en primera fila; al que no le guste, que no vaya y ya».

Como ella fueron muchos, quienes ahora es muy posible que sean blanco de ataques. A un reguetonero que se subió a compartir escena con Alexander le han dicho hasta del mal del que se va a morir. Es más, a uno de los que se montó a última en el carro de la maquinaria anticubana, se le ocurrió publicar en la cuenta oficial de Los Van Van: «Mi tren no falla». Y ya lo quieren arrastrar.

Ante la pobreza de espíritu, una realidad contundente: la música, la más auténtica, la que tiende puentes, la de los trenes de la música cubana, arriba y adelante.

Tomado de: https://www.granma.cu/cultura/2022-05-22/el-tren-de-la-musica-cubana-vencio-y-convencio-22-05-2022-20-05-35

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