Creado en: julio 14, 2021 a las 12:34 pm.

Odilio Urfé: Imagen y memoria

José Reyes Fortún

La trayectoria profesional de Odilio Urfé González (1921-1988) configura una vida de entrega absoluta a la música, a su estudio y valoración musicológica invariable.

Innumerables son los estudiosos, tanto nacionales como extranjeros, que en sus trabajos prácticos y teóricos reconocen las inevitables recurrencias al pensamiento musicológico del maestro Urfé, al que acuden con la seguridad del alto crédito profesional que supo aportarle.

Odilio Urfé, era hijo del afamado director y clarinetista danzonero, José Urfé (1879-1957), quien desde un principio, contribuyó a su formación teórico-musical.

El joven Odilio continuó sus estudios de solfeo y teoría de la música con su madre, la profesora Leonor González, y algo después, con la eminente discípula del Maestro Hubert de Blanck y destacada pianista y pedagoga cubana, Josefa Pardiñas, quien le incentivó el interés definitivo por el estudio del piano.

En 1933, junto a su hermano, el notable contrabajista Orestes Urfé González, fundó una agrupación musical juvenil del formato instrumental conocido por charanga a la francesa. Agrupación bautizada por Odilio como Orquesta Ideal, en la que alternaba como músico, con la orquesta danzonera de su padre.

Ese mismo año, Odilio Urfé como musicante, favoreció en la organización del coro de la Iglesia Parroquial de Madruga, espacio donde desplegó una destacada labor como cantante y organista.

En el breve interregno de los años 1934 y 1936, Odilio Urfé inicia los estudios sistemáticos de la flauta, el violín, el contrabajo y el clarinete, orientado por su progenitor. Por esos años, escribe algunas piezas de concierto y una sonata para violín; para el piano compuso varios nocturnos, baladas, polonesas, valses e impromptus.

En la década de los años 40, participa como pianista de la orquesta de cámara del Conservatorio Municipal de La Habana; notables implicaciones artísticas, tuvieron los conciertos donde Odilio Urfé, acompañó desde el piano, al notable violinista concertista Diego Bonilla.

Entre los años 1938 y 1947, Urfé participa como flautista de la afamada orquesta danzonera de Cheo Belén Puig, agrupación en la que se mantuvo activo hasta finales del año 1950.

En 1954 integra como pianista la afamada Orquesta Gris –entonces dirigida por el eminente pianista danzonero Armando Valdés Torres—, y encaminado por la eminente pedagoga María Luisa Chartrán, culmina los estudios de la técnica y teoría musical, en el Conservatorio Municipal de La Habana.

Gran conocedor de la música cubana, músico formidable él mismo casi desde la cuna, supo ingeniárselas personalmente y de manera provechosa, el enlace de estas vocaciones, con una sólida capacidad por el estudio y la investigación musical.

Estos empeños, configuraron un armonioso conjunto de disciplinas, que traducían una personalidad única y no sola interesada en propuestas teóricas, sino, además, en la demostración práctica.

Su tenaz vocación por el estudio y la instigación lo llevaron a concebir la creación –solo quedó como una audaz intención para su época—de un Instituto de Musicología, y el diseño de un proyecto que tituló Antología General de la Música Popular Cubana.

En la década de los años 50, culminaba los manuscritos de un proyecto que dio a conocer como Léxico Musical Cubano, a la vez que cultivaba con ímpetu,  lo que dio en llamar Catastro Folklórico de Cuba. Estainvestigación, fue desarrollada en significativos puntos geográficos del país, con trascendentes valores de la música folklórica; mientras escribía, algunos trabajos teóricos dedicados al estudio de la contradanza, el danzón, la rumba, el son y las comparsas de carnaval.

En estas importantes acciones, desempeñaron un papel eminentemente protagónico sus inolvidables conferencias ilustradas para el estudio de los géneros de la música cubana. Estas valoraciones, resultaban empeños decisivos para configurar la guía de sus investigaciones, a las que se entregó con celoso fervor.

El conjunto de su quehacer creativo, trasluce un intelectual no solo interesado en propuestas teóricas, sino, además, hacia una practicidad cristalizadora.

Desde sus conferencias ilustradas, fructíferos conciertos de una acentuada carga pedagógica, rescate de legendarias figuras del teatro vernáculo, y rescate de agrupaciones musicales de la tradición, Urfé aportó a musicología, su raigal protagonismo en el estudio del patrimonio musical de Cuba.

El inmenso cúmulo crítico-informativo legado por el maestro Odilio Urfé, inmerso en una copiosa papelería en gran parte aún inédita, pero harto valiosa atesorado, actualmente, en el Museo Nacional de la Música, y otros escritos suyos, que, por fortuna, pasaron a la letra de molde, en importantes publicaciones periódicas, tanto nacionales como extranjeras, revelan una significativa magnitud profesional, en el ámbito de lo musical.

A ésta ardua labor, se suman reveladores proyectos discográficos dirigidos al estudio y preservación sonora del patrimonio musical de Cuba; donde figuran, los fonogramas Historia del Danzón y Antología del Danzón, editadospor el sello discográfico mejicano Musart. Asimismo, la larga duración Cuban Carnaval, exiting, authentic rumbas and congas, por el sello norteamericano Judson, algo después, con una nueva y valiosa reedición para la etiqueta Riverside.

Considérese como actividad capital, el asesoramiento musical del filme Momentos de la vida de Martí, y  la dirección musical del filme Cuba baila, producido por el sello ICAIC, en 1960.

Al pensamiento y dinámica creativa del maestro Odilio Urfé, se deben también la organización de algunos importantes festivales. Entre otros, el Festival Folklórico, en sus ediciones de 1954 y 1959; y el recordado por sus eminentes valores de rescate, Festival de Música Popular Cubana, desarrollado con éxito en el histórico escenario del teatro Auditórium (hoy Auditórium Amadeo Roldan). Muy recordadas, resultan las memorables jornadas de estos eventos, en los años 1962 y 1963, para los que escribió, para las notas de los programas de mano, muchas de sus inquietudes y reflexiones musicológicas.

Estos escritos, dejaron al descubierto un analítico empeño académico, desde amplios programas de conciertos, gestados por numerosas reflexiones, desde sólidos perfiles musicológicos.

Imposible resulta descartar en sus archivos privados, una valiosa correspondencia personal, cruzada con eminentes músicos y notables exponentes de la cultura, que transparentan en muchos casos, sabias reflexiones y criterios estéticos de vital importancia.

Innumerables resultan las minutas donde afloran propuestas de proyectos inconclusos o nunca llevados a término, pero que traducen afanosos y vitales empeños en su elaboración.

El campo de la pedagogía musical no quedaría ajeno a las preocupaciones del maestro, pues su espíritu como pedagogo, ocurría como un hecho natural demostrado en todas sus acciones.  En 1963 decide ampliar el contorno cultural del IMIF, para dar paso al ya histórico Seminario de la Música Popular Cubana (SMP). En este plantel desarrollaría una fecunda labor, junto a un valioso conjunto de colaboradores, donde facturaría, sólidos programas destinados a la superación de nuestros músicos populares.

Estas actividades en nada interfirieron en su amplia labor como notable flautista y eminente pianista danzonero, con un recalcado empeño musical en Cuba y en importantes escenarios extranjeros, sobre todo como director y pianista de la inolvidable Charanga Nacional de Conciertos. Con esta agrupación, llegó a grabar, en 1975, un flamante disco de larga duración para el sello Areyto, de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales. (EGREM).

El pensamiento musicológico del maestro Urfé, se puso de manifiesto en múltiples congresos y simposios internacionales, desde sus notables disertaciones con profundos valores intelectivos.

En 1988, Odilio Urfé, fue nombrado miembro del Comité Asesor de la Editorial Letras Cubanas, actividad que compartió diligentemente, hasta los últimos instantes de su vida, con la dirección del Seminario de la Música Popular.

Mucho más pudiera decirse, incluso mejor escrito, del hombre, del músico, del promotor, del profesor, del musicólogo e intelectual Odilio Urfé.

Junio del 2021.

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